Análisis de las pasadas elecciones regionales y locales en Bolivia
Por: Íñigo Errejón
La arrolladora victoria en las elecciones presidenciales de diciembre de 2009 ha supuesto, paradójicamente, una pesada carga para el Movimiento Al Socialismo.
Los espectaculares resultados de entonces merecieron dos lecturas complementarias en el oficialismo: en primer lugar, que la oposición estaba en proceso acelerado de descomposición, una vez que su bloque oriental había comenzado a resquebrajarse por las cuñas de apoyo incipiente al MAS en terreno antes altamente hostil; el segundo, que el 64% recibido por Morales y Linera para su reelección significaba un apoyo masivo y decidido al “proceso de cambio”. Juntas, estas dos afirmaciones arrojaban un panorama caracterizado por la resolución unilateral del antiguo “empate catastrófico” a favor del Gobierno y los movimientos sociales que le apoyan.